Desafíos actuales de la Inteligencia Artificial
242 Desafíos actuales de la Inteligencia Artificial si fuera un chico de 13 años, consiguió superar el Test de Turing formulado más de medio siglo antes ; y en 2015, AlphaGo se convirtió en la primera IA capaz de ganar a un jugador profesional de Go sin utilizar piedras de hándicap 8 en un tablero de 19x19. Paralelamente a ello, la IA se implementó en la vida de las personas, teniendo su mues- tra más ejemplificativa en los algoritmos de los teléfonos móviles , que obtienen de nuestros datos y nuestro uso, información que recopilan y utilizan para mostrarnos conte- nido publicitario, entre otras finalidades, en base a lo que cada uno consienta (dentro de lo que buenamente le dejen, según el tipo de cookies y ajustes existentes). Asimismo, esta tecnología generó, genera y generará riesgos, cuestión sobre la que arrojaremos luz a con- tinuación. 3. UNA CUESTIÓN DUAL: A LA LUZ DE LOS BENEFICIOS DE LA IA, LOS TRANSLÚCIDOS RIESGOS ASUMIDOS Más allá de la multiplicidad de usos de la IA y sus indiscutidos beneficios, volviendo a po- ner el foco sobre el Reglamento Europeo y su definición, esta enfatiza sus beneficios, pero no ha dedicado ni un atisbo a la sombra que la acecha: el riesgo , cuestión menos extraña aún si cabe para el ámbito de los servicios públicos, pues es frecuente el uso de esta terminología, tanto en su gestión, como en su prevención. El riesgo nace en contraposición al peligro. El peligro es de origen natural, mien- tras que el riesgo radica en lo generado artificialmente, por el uso de la técnica, de la tecnología. Por consiguiente, la IA, como conjunto de tecnologías, conlleva riesgos. En realidad, el Reglamento, aunque no en su definición, sí contempla la existencia de riesgos y los clasifica en diversos tipos, condicionando su entrada en vigor a los citados riesgos. Estos inciden sobre derechos fundamentales, que ya se alertaban por estudiosos de la materia. Por un lado, Cerrillo i Martínez 9 , nos advirtió del «potencial transformador de la IA», y de «la necesidad de que su uso preserve adecuadamente valores esenciales para nuestra sociedad como la dignidad, la autonomía y la autodeterminación de las personas o principios como la no discriminación, el respeto de la legalidad, la transparencia y la comprensibilidad en los procesos de toma de decisiones». A ello añadió que es necesario un marco normativo y ético adecuado y señaló que los trabajos de investigación publicados eran insuficientes para dar respuesta a los retos de la IA. En efecto, no se equivocaba. 8 Piedras utilizadas en el tablero para que jugadores menos experimentados o de menor nivel puedan disputar partidas contra otros más experimentados o mejores con condiciones más favorables de inicio. 9 CERRILLO i MARTÍNEZ, Agustí: “El derecho para una inteligencia artificial centrada en el ser humano y al servicio de las instituciones”, IDP. Revista de Internet, Derecho y Política (2020), núm. 30, pp. 1-6
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