Desafíos actuales de la Inteligencia Artificial

244 Desafíos actuales de la Inteligencia Artificial murió hace años, con la reducción del ritmo de fabricación en los procesadores Intel . En res- puesta, Jim Keller (director de la ingeniería de silicio de Intel ) afirmó: «llevo oyendo hablar del final de la Ley de Moore desde que empezó mi carrera» y que: «al cabo de un tiempo decidí dejar de preocuparme por eso», además de asegurar que Intel tenía trazada la hoja de ruta para los próximos 10 años. En este contexto, Pat Gelsinger , CEO de Intel , reconoció que la IA es clave para recuperar su empresa. Quizás sea la llave para volver al tan ansiado ritmo de Moore , o al menos, a uno parecido. Ahora bien, en palabras de George Olah : «Si no crees que los modelos de IA vayan a ser muy capaces, entonces probablemente no crees que vayan a ser demasiado peligrosos». Como entraña la afirmación de Olah sabemos que son capaces, también peligrosos, por lo que debemos plantearnos: ¿Cuál es el coste de recuperar el ritmo de Moore ? ¿La IA es la respuesta? ¿El progreso debe ser nuestra única preocupación? En 2020, David Rotman en su artículo «Ha llegado la hora de que cunda el pánico por el fin de la ley de Moore» publicado en la MIT Technology Review , alertaba que «el coste de las fábricas de chips más avanzados aumenta en alrededor del 13% anual, y se espera que roce los 15.000 millones de euros para 2022». Y añadió que Neil Thomp- son : «muestra un amplio margen para mejorar el rendimiento computacional», lo que «parece buena noticia para el progreso continuo, pero a Thompson le preocupa que eso también señale el declive de los ordenadores como tecnología de propósito gene- ral (...) lo que supondrá una ventaja para aquellos con suficiente dinero y recursos». Finalmente el autor plantea las ventajas de un plan Marshall para los chips ; apunta que Thompson llama a la inversión pública, pero pone en entredicho las garantías de tales inversiones; y reflexiona sobre que «es casi seguro que siempre vamos a querer más potencia informática». Paralelamente al progreso, habida cuenta del uso masificado de la IA, no debe pasar in- advertida la alargada sombra que acecha al mundo: la pobreza, históricamente asociada a la escasez de dinero y recursos. Actualmente, con la irrupción de nuevas tecnologías, sus riesgos han generado una nueva forma: la pobreza digital. Margaret Boden , una influyente científica cognitiva, en una entrevista de la BBC en 2014, advirtió sobre que no bastaría con tener ordenadores potentes, sino que el campo de la IA también necesitaría « ideas potentes ». En búsqueda de ideas potentes , con las cifras de Rotman , y siguiendo los temores de Thompson , tenemos una gran responsabilidad: combatir la brecha digital y la pobreza en todas sus formas. La comunicación, el ocio y muchos otros aspectos fundamentales para la población se cimentan en la tecnología. Paralelamente ha irrumpido en el discurso de los medios y de los políticos. También ha llegado a la educación, con herramientas como el Campus Virtual , los fórums o materiales únicamente accesibles en plataformas digitales. En este contexto, acrecentándose la masificación de la IA y la brecha digital , no está todo perdido para aquellos en situación de pobreza, o de pobreza extrema. Algunas entidades han creado movimientos y planes desarrollados para combatir la pobreza digital. En esta dirección, los Estados juegan un papel fundamental, especialmente en la prestación de servicios públicos.

RkJQdWJsaXNoZXIy NTEwODM=